Radioterapia en pacientes con cáncer de cabeza y cuello

Radioterapia en pacientes con cáncer de cabeza y cuello

Frecuentemente el cáncer de cabeza y cuello se trata con quimioterapia y radioterapia en concomitancia. El cáncer en la cabeza y cuello incluye la boca, la nariz, los senos paranasales, las glándulas salivales, la garganta y los ganglios linfáticos en el cuello.

 

Efectos Secundarios

 

Durante el tratamiento de radioterapia los efectos secundarios más comunes en los pacientes con cáncer de cabeza y cuello son: enrojecimiento o quemadura de la piel; irritación interna y externa de la zona afectada; xerostomia; disfagia; mucositis y odinofagia. Este conjunto de efectos derivados del tratamiento pueden dificultar o incluso impedir la ingesta alimentaria, llegando a causar graves problemas de anorexia i desnutrición.

 

La importancia de la enfermera en el tratamiento con radioterapia

Es importante tener en cuenta que los cuidados son siempre personalizados e individualizados, ya que nunca dos cuerpos reaccionan de la misma manera ante un mismo tratamiento. Es por eso que la valoración inicial de enfermería en en un paciente que va a empezar radioterapia presenta un papel muy importante. 

 

El día en que el paciente se va a realizar la primera sesión de tratamiento, también se va a visitar con su enfermera de referencia. Partiendo de una visión holística, la  enfermera va a poder determinar las necesidades reales y potenciales de cada persona en el momento en que se inicia el tratamiento. No solamente se va a hablar de prevención, o de los cuidados durante el tratamiento y los posibles efectos secundarios; sino que también se van a valorar las necesidades y situación actual de cada paciente, teniendo en cuenta sus hábitos y su estilo de vida. Detectar dichas necesidades servirá para saber en qué hay poner especial atención y control. Siempre que se detecte una complicación se buscará la manera de minimizar el problema e intentar controlarlo.

 

Es muy importante que el primer día del tratamiento se realice una valoración exhaustiva de los hábitos alimentarios del paciente. A través de escalas y cuestionarios se puede determinar si existe riesgo de desnutrición, y así valorar la necesidad de iniciar un control más exhaustivo con la nutricionista del equipo. Según la necesidad de cada paciente se va a establecer un seguimiento de control cada 2-3 días o semanal, éste podrá variar si aparecen nuevas complicaciones o se agravan las ya existentes.

 

Para poder llegar a establecer una buena relación terapéutica es importante establecer un vínculo de confianza y comodidad. Así el paciente se sentirá más cómodo para poder abrirse y comentar todo lo que él considere importante o preocupante. De esta manera se estará llevando a cabo un manejo terapéutico más personalizado y beneficioso para el usuario.

 

Cuidados para prevenir los efectos adversos de la radioterapia

 

Es necesario preparar el cuerpo para el proceso por el que va a pasar, un factor muy importante es una buena hidratación del organismo. Por ello existen una serie de cuidados para prevenir o minimizar todas las complicaciones comentadas anteriormente.

 

Antes

 

Cuidados de la piel

 

  • La semana antes de iniciar el tratamiento seria recomendable empezar a preparar la piel. Adquirir una crema hidratante sin alcohol ni perfume, preferiblemente de farmacia, y empezar a hidratar la piel entre una y dos veces al día. 

  • Usar un gel de ducha con el pH neutro, sin alcoholes ni perfumes para evitar irritar la piel.

  • Es relevante empezar a usar crema de protección solar +50 para evitar que el sol dañe la piel durante esos días previos a empezar.

Otros cuidados

 

  • Si tiene previsto ir al dentista aproveche antes de iniciar el tratamiento y consulte antes con su medico el procedimiento que va a realizarse. Durante la radioterapia esta contraindicado cualquier tratamiento invasivo.
Durante

 

Cuidados de la piel

 

  • A partir del primer día de radioterapia hay que seguir con la hidratación tópica teniendo en cuenta que en el momento de la sesión la piel tiene que estar limpia, no aplicar crema antes, siempre al terminar y por la noche.

  • Seguir con el protector solar una vez al día antes de salir de casa por las mañanas. Si se diera el caso de que con la acumulación de sesiones se va enrojeciendo la piel, hay que intentar mantenerla fuera del alcance del sol, con pañuelos, jersey de cuello o gasas.

  • Evitar todo lo que pueda ser agresivo para la piel: colonias, desodorantes con alcohol, cloro de la piscina, jabones perfumados… Seguir usando el gel de ducha con pH neutro.

Puede ser que a medida que vayan pasando sesiones la piel esté más sensible e inflamada, suele aliviar guardar la crema hidratante en la nevera y aplicarla fresca. También se puede infusionar tomillo, dejarlo enfriar, guardarlo en la nevera, empapar unas gasas con el liquido y aplicarlo en la zona afectada.

 

Cuidados de la boca y cuello

 

  • Beber mucha agua, es recomendable 2 litros diarios.

  • Comer despacio, pequeñas cantidades y más frecuente. Tomar alimentos a temperatura ambiente (que no estén ni muy fríos ni muy calientes), blandos o pasados por la batidora, de fácil masticación y deglución.  Evitar los alimentos picantes, ácidos o fritos.

  • Utilizar preparados que ayuden a segregar más saliva para evitar la sequedad de la boca y el cuello (xerostomia): caramelos, chicles, fruta, saliva artificial…

  • Limpiarse los dientes después de cada comida con un cepillo de dientes blando. En caso que sangren las encías usar bastoncillos de algodón en lugar del cepillo. Existen colutorios y pastas dentífricas especiales en el caso de presentar xerostomia. 

  • Hacer enjuagues diarios después de las comidas con bicarbonato o infusiones de tomillo a temperatura ambiente. No utilizar ningún preparado oral que no se haya indicado por su radioterapeuta.

  • En el caso de usar prótesis dental, usarla lo mínimo posible y limpiarla con frecuencia para evitar heridas bucales.

Después

 

  • Una vez terminado el tratamiento se recomienda mantener los mismos cuidados durante al menos 30 días después de la ultima sesión, ya que los efectos secundarios van a ir disminuyendo paulatinamente.

  • No hay estipulado cuantos días duran los efectos de la radioterapia en el organismo, depende de la persona, la edad, las condiciones físicas, y muchos otros factores.

  • Aunque haya finalizado el tratamiento es importante reconsultar al equipo de radioterapia en caso de tener alguna duda, problema o complicación inesperada.

Valoración tras el tratamiento

 

El ultimo día de tratamiento se volverá a realizar una valoración completa y exhaustiva para poder enumerar todos los problemas que hayan podido aparecer con la radioterapia y así saber qué hay que seguir controlando. Como se ha comentado anteriormente, finalizar el tratamiento no implica finalizar los efectos secundarios ya que la toxicidad no desaparecer de repente del organismo y requiere tiempo. Por este motivo es importante seguir realizando controles y seguir con todos los cuidados que le recomiende el equipo de radioterapia.

 

No olvide consultar a su medico de referencia ante cualquier duda o signo de alarmar.

Bibliografia 
Cedeño, M., Rivas, R. N., & Tuliano, C. (2014). Manifestaciones bucales de los pacientes sometidos a raioterapia en cabeza y cuello: pautas de atención odontológica. Acta odontol. venez.
Skiba-Tatarska, M., Kusa-Podkańska, M., Surtel, A., & Wysokińska-Miszczuk, J. (2016). The side-effects of head and neck tumors radiotherapy. Polski merkuriusz lekarski : organ Polskiego Towarzystwa Lekarskiego, 41(241), 47–49.
Grupo GEORCC. (2008). Tratamiento Oncológico del Cáncer de Cabeza y Cuello (Rosa Alonso Gutierrez ed.). Seor.es. Recuperado 9 de mayo de 2022, de https://seor.es/wp-content/uploads/2020/03/GuiaTratamientoOncologico_cabeza_cuello.pdf

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