Toxicidad cutánea de los inhibidores del EGFR 

Toxicidad cutánea de los inhibidores del EGFR 

Los tratamientos quimioterápicos inhibidores del receptor del factor de crecimiento epidérmico (IEGFR) han demostrado ser eficaces en el tratamiento de distintos tumores sólidos, como el cáncer colorrectal, el cáncer de cabeza y cuello, el cáncer de pulmón y el cáncer pancreático.

 

Entre los fármacos más importantes inhibidores de EGFR encontramos: 

 

  • Anticuerpos monoclonales (Cetuximab y Panitumumab
  • Inhibidores Tirosin-kinasa (Afatinib, Erlotinib, Gefitinib y Osimertinib

 

El EGFR potencia el crecimiento celular en tejidos normales (piel y los folículos pilosos), y se expresa en una variedad de células tumorales.

 

Debido a que el EGFR contribuye al desarrollo tumoral, es una diana clave para tratar aquellos tumores que expresen EGFR.

 

TOXICIDAD CUTÁNEA

 

Son los efectos adversos más frecuentes, especialmente con Cetuximab y Panitumumab. Incluyendo:

 
1.- Erupción cutánea similar al acné:

 

Es la forma más común, generalmente de leve a moderada y en raras ocasiones es severa. Suele aparecer en la cara y puede progresar al cuero cabelludo, parte superior del pecho y espalda, pudiendo afectar también a otras partes del cuerpo, pero siempre respetando las palmas de las manos y las plantas de los pies.

 

En algunos casos puede aparecer picor, enrojecimiento, descamación de la piel y algunas veces se puede infectar.

 

La erupción es dosis dependiente y suele aparecer a las 3 primeras semanas del tratamiento y se suele resolver al finalizarlo, puede quedar en la zona afectada una evidente sequedad cutánea.

 

Pueden aparecer como resultado final de la resolución de la erupción cutánea, las arañas vasculares (dilataciones de capilares pequeños y de los vasos superficiales) y la hiperpigmentación de la piel.

 
2.- Sequedad cutánea:

 

Principalmente en pacientes de edad avanzada, que han recibido tratamiento previo con citotóxicos y con antecedentes de eczema atópico.

 

Aparece a las semanas del inicio del tratamiento y consiste en la sequedad de la piel (principalmente brazos y piernas) o de los ojos (conjuntivitis, enrojecimiento del ojo, aumento del lagrimeo) y otras mucosas. En manos y pies se pueden aparecer fisuras y dolor en los dedos.

 
3.- Síndrome mano-pie o Eritrodisestesia palmoplantar: 

 

Es un efecto secundario que genera enrojecimiento, hinchazón, hormigueo o ardor, sensibilidad al tacto, entumecimiento, ampollas y dolor de las palmas de las manos o las plantas de los pies, que puede hacer que la piel se pele o se infecte. También puede provocar dificultad para caminar o usar las manos.

 
4.- Alteraciones de las uñas:

 

Raramente aparece antes de las 8 semanas de tratamiento. Las uñas tienden a crecer más lentamente, a ser más frágiles y a romperse. Puede aparecer inflamación del lecho de la uña y dolor parecido a una uña encarnada.

 
5.- Cambios a nivel piloso:

 

El crecimiento del pelo del cuero cabelludo se vuelve más lento, más fino y rizado. Puede haber caída del pelo o crecimiento excesivo del vello o de las pestañas.

 
6 .- Aumento de la sensibilidad a la luz solar 

 

La inhibición del EGFR podría aumentar la sensibilidad de la piel frente a la luz solar, en las zonas expuestas al sol, como la cara y en la zona del escote.

 

MANEJO DE LA TOXICIDAD CUTÁNEA

 

Es muy importante la prevención y el tratamiento precoz. Si aparecen estas reacciones, se deben comunicar al/la oncóloga/a, ya que valorará el tipo, la extensión de las lesiones y el tratamiento específico.

 

El tratamiento y manejo deben de ser individualizados y se basan en la gravedad. Su objetivo principal es aliviar el malestar físico y emocional, especialmente en pacientes que tienen un peor pronóstico o se encuentran en fases de enfermedad avanzada. Es necesario tratarla adecuadamente, ya que puede afectar en el cumplimento del tratamiento quimioterápico y en definitiva en sus resultados. 

 

Es muy importante antes de iniciar el tratamiento con IEGFR conocer los posibles efectos adversos, las medidas preventivas para minimizarlos y cómo tratarlos cuando sea necesario.

 
Medidas generales:
  • Utilizar cremas hidratantes sin alcohol 2 veces al día en las zonas secas de la piel (cara, manos, pies, cuello, espalda y pecho) durante el tratamiento para prevenir y mejorar la sequedad en la piel.
  • Evitar la exposición solar directa utilizando protector solar (FPS > 50) 1-2 horas previas a la exposición, ropa protectora, sombrero y gafas de sol, ya que puede empeorar estas reacciones cutáneas. Mantener esta medida durante el tratamiento y hasta 2 meses después de finalizarlo.
  • Para la higiene diaria de la piel se recomienda el uso de preparados de avena como sustitutivos del jabón y emplear agua tibia. Mejor duchas cortas y nunca con agua muy caliente que pueden causar irritación en la piel.
  • Para el Síndrome mano-pie se recomienda:
    • Remojar pies y manos con agua fría.
    • Evitar agua caliente para ducharse (mejor duchas cortas con agua tibia) o lavarse las manos o lavar platos (evitar guantes de goma).
    • Utilizar ropa ancha y calzado cómodo.
    • No permanecer de pie durante periodos prolongados.
    • Evitar actividades que generen fuerza o fricción innecesarias en las manos o los pies (especialmente los días siguientes a la quimioterapia).
    • Aplicar una crema que contenga lanolina en las manos y los pies.
    • Cuidar las heridas para prevenir infecciones.
    • Elevar las extremidades para reducir el edema (acumulación de líquido).
    • Si hay dolor, avisar a su médico/a.
  • Si se emplea maquillaje corrector que sea hipoalergénico y remover el maquillaje con lociones adecuadas. 
  • En casos moderados y graves, bajo prescripción médica, puede ser necesario el uso de corticoides (hidrocortisona) en las zonas afectadas, y/o antibióticos en el caso que se infecten, de forma tópica, oral o endovenosa según la gravedad.

En algunos casos, según la gravedad y la extensión de las alteraciones cutáneas, puede ser necesario reducir la dosis, la duración del tratamiento quimioterápico e incluso interrumpirlo o finalizarlo.

Fuentes consultadas:

  1. Pinto C, Barren CA, Girolomoni G, Russi EG, Merlano MC, Ferrari D et al. Management of Skin Toxicity Associated with Cetuximab Treatment in Combination with Chemotherapy or Radiotherapy. Oncologist 2011;16:228-238.
  2. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Guía actualizada de los tratamientos oncológicos. [Actualizado diciembre 2019] [Citado abril de 2022]. Disponible en https://seom.org/guia-actualizada-de-tratamientos/toxicidad-de-los-tratamientos-oncologicos?start=22. 
  3. Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. Ficha técnica Vectibix 20mg/ml concentrado para solución para perfusión. [Actualizado abril 2012] [Citado abril de 2022]. Disponible en https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/07423001/FT_07423001.html
  4. Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. Ficha técnica Erbitux 5 mg/ml solución para perfusión. [Actualizado enero 2014] [Citado abril de 2022]. Disponible en: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/04281003/FT_04281003.html

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Quieres acceder a los ensayos clínicos oncológicos?

Descarga ya la App disponible en iOS y Android