Consejos nutricionales para familiares: mitos pre-navidad

Consejos nutricionales para familiares: mitos pre-navidad

Puede que este año sea diferente para ti y para tu familia y necesitéis algunos consejos nutricionales. Quizá, con la llegada de la enfermedad se han invertido los roles y, mientras que antes esa persona era la que siempre te había cuidado o cocinado para ti, ahora la situación ha cambiado.

 

Además, la Navidad se nos pueden hacer cuesta arriba si tenemos que lidiar con citas médicas y menús navideños. Por eso, me gustaría darte unos consejos nutricionales para que tanto a ti como a la persona que cuidas, os sea más fácil mantener una buena alimentación y disfrutar.

Se armó el Belén: “no tengo tiempo de nada”

 

Cambio de turnos, rehacer calendarios familiares, citas médicas y un sinfín de compromisos que requiere esta nueva situación puede hacer que descuides tu alimentación. En esta checklist encontrarás todo lo que necesitas para tener más energía y no malgastarla pensando constantemente en qué comer.

  • Haz una buena compra: frutas y verduras frescas y/o ensalada de bolsa, verduras congeladas o enlatadas; legumbres en conserva, huevos cocidos, sardinas en lata, pan integral cortado a rodajas y congelado.

  • Procura llevar snacks contigo, por si las citas se alargan: frutos secos o barritas proteicas, fruta fácil de pelar como plátanos o mandarinas y agua.

  • Guárdate un día para adelantar algunos platos: haz un pisto y reutilízalo en varias comidas (pisto con huevos a la plancha, fajitas de pollo con pisto), cremas de verduras y potajes de legumbres etc.

  • Intenta cocinar lo mismo para ti y para la persona que cuidas: que no falte la proteína en el plato y, por supuesto, las verduras. Puede que haya que adaptar alguna textura, pero eso lo puedes ver aquí

Busca pequeños huecos para ti e intenta incluirlos en tu agenda como parte indispensable de tu autocuidado.

Los mitos y restricciones navideñas

 

Mientras que mejorar la alimentación para mantener un buen estado nutricional es clave para sentirse mejor y para una correcta recuperación, realizar ciertas restricciones dietéticas puede tener un papel negativo. Si sientes que le estés dando demasiada importancia a la alimentación de la persona que cuidas, incluso prohibiéndole ciertos alimentos por temor a que empeore el diagnóstico, sigue leyendo.

El azúcar

 

Sí, puede tomar azúcar. Seguro que has escuchado que “el azúcar alimenta al cáncer”. Esto no es así de fácil. Nuestras células tumorales tienen preferencia habitualmente por la glucosa (que se encuentra en verduras, frutas, legumbres etc.) y, en defecto de esta, pueden alimentarse de cualquier otro tipo de nutriente.

 

La relación entre el azúcar y el cáncer se produce de forma indirecta: el exceso de azúcar está relacionado con la obesidad y, esto a su vez, puede aumentar el riesgo de padecer varios tipos de cáncer. Por lo tanto, siempre y cuando prioricemos alimentos frescos en nuestro día a día como las frutas y verduras, las legumbres, huevos, pescados y dejemos alimentos nutricionalmente menos relevantes como los dulces navideños para ocasiones especiales, no tenemos de qué preocuparnos.

La carne roja

 

Sí, también podemos comer ternera, cerdo o cordero. Lo que sabemos es que un exceso de carne roja, es decir, más de 350-500 g a la semana, está asociado a un mayor riesgo de cáncer. Por otro lado, sabemos que marinar la carne con especias y no cocinarla en exceso, puede disminuir la aparición de sustancias carcinogénicas que se forman en el cocinado. Si también la acompañamos de verduras y no siempre de patatas fritas, tal que mejor.

 

Tanto el azúcar como la carne roja son dos de las preocupaciones más habituales entre familiares y cuidadores. Si sientes que hay muchos más alimentos que te preocupan, ponte en contacto con un dietista-nutricionista para disipar todas tus dudas y lograr ver los alimentos con otros ojos.

Los menús especiales

 

Con estos consejos nutricionales, quiero mostrarte que no es necesario restringir alimentos por miedo a “que el tumor se alimente”. Tu familiar puede comer los mismos alimentos que tú (no tenemos por qué hacer menús completamente diferentes). Eso sí, siempre y cuando no tenga efectos secundarios graves de los tratamientos que se lo impidan. Por ejemplo, si tiene problemas para tragar o masticar los alimentos o, incluso, llagas en la boca, te recomiendo este webinar.

¿Te perdiste la última charla online de Victoria sobre los consejos para familiares? ¡Ya puedes visualizarlo en Youtube!

 

Dietista y nutricionista colegiada. Victoria estudió y trabajó en hospitales de Suiza como nutricionista en el área de oncología y ahora aplica sus conocimientos en España.

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