«Somos más fuertes de lo que creemos» Lorena, paciente de cáncer de mama

«Somos más fuertes de lo que creemos» Lorena, paciente de cáncer de mama

Para conocer este testimonio tenemos que emprender un viaje. Al otro lado del Atlántico encontramos a Lorena, una mujer colombiana que partió a Miami para buscar un futuro mejor. Trabajando como contable en una oficina de arquitectos, un día sintió la necesidad de tener más tiempo para ella. Tras negociar una reducción de jornada en su empresa, lo celebró yendo de vacaciones a España. Aquí, entre la buena comida y el buen tiempo, comenzó su aventura con el cáncer de mama.

 

En pleno viaje se le empezaron a dormir las manos y los pies. Pasaban los días y seguía con ese adormecimiento de extremidades, mientras su marido le decía que era normal: estaban de viaje y disfrutando como nunca, por lo que las largas caminatas estaban previstas en su agenda. A pesar de ello, ella seguía diciendo que no era normal.

 

Ya de vuelta en Miami fue a su médico y éste le dijo lo mismo que su marido “es agotamiento del viaje”. Pero Lorena sabía que algo no estaba bien en su cuerpo e insistió en hacerse pruebas. Su médico le recomendó hacerse una mamografía y, como tiene las mamas fibroquísticas, se la hicieron repetir. Lorena estaba acostumbrada a repetir las mamografías 2 veces, pero la llamaron una tercera vez…

 

Antes de someterse al escáner, comenzó a llorar, tenía un mal presentimiento. La enfermera intentó tranquilizarla, pero Lorena estaba demasiado nerviosa y fuera de sí a pesar de ser una persona calmada y objetiva. Curiosamente reunió fuerzas para calmarse y seguir adelante porque no paraba de preocuparse por las demás personas que venían después de ella a hacerse la misma prueba. Al día siguiente, el 18 de diciembre, le indicaron que debía hacerse una biopsia:

 

“El consultorio estaba lleno de lacitos de cáncer de mama. Lo tenía claro, yo tenía cáncer de mama”

 

Al cabo de una semana, Lorena estaba desayunando sola cuando su médico la llamó para comunicarle los resultados. Sólo escuchó 3 veces la palabra “cáncer”. Nada más. Se quedó en shock. Tenía cáncer de mama fase 1. Esto fue un 26 de diciembre, debía encontrar un oncólogo cuanto antes, pero ¡todos estaban de vacaciones! Sin duda, estos días de fiesta fueron los más largos de su vida. No sabía por qué, pero visiones de insectos desagradables llenaban su cabeza. El 9 de enero encontró una oncóloga que llevaría su caso.

 

Si algo que tiene Lorena, es que le gusta estar segura de que toma buenas decisiones: antes de acudir a la cita con la doctora, buscó todas las reseñas habidas en internet para cerciorarse de que la atendería una gran profesional. Así fue. Lorena se mentalizó en confiar en su médico y seguir sus indicaciones. El 25 de enero acudió a la cita con su cirujana oncóloga, donde ella le explico al 100% cuál era el siguiente paso y la mejor decisión. Ella quería someterse al tratamiento el mismo día, pero su doctora le dijo:

 

“La prisa es de tu mente, el cuerpo puede esperar”

 

El 19 de febrero le hacían la doble mastectomía con doble reconstrucción inmediata. Casi 3 años después, a pesar de haber pasado ya por un par de operaciones debido a problemas con los implantes y otro por una lesión en el útero, Lorena tiene un lema que la acompaña en este proceso de la enfermedad: la actitud es la mejor medicina para tu sanación.

 

Toma tamoxifeno y afronta los efectos secundarios de la mejor manera que puede porque sabe que es la pastilla de su salvación. Empezó a hacer ejercicio, aprendió a lavarse el pelo para que no se le cayera, tenía uñas de presumida pero se las cortó y ahora sólo se las pinta:

 

“no pasa nada, hay que adaptarse al tamoxifeno”

 

Encontró un hobby que la ayuda a afrontar el proceso de recuperación: la pintura. Comenzó a pintar con mucho cariño varias hojas, y se le ocurrió la idea de contratar a una ilustradora profesional para que puliera sus dibujos para poder plasmarlos en una camiseta. Tras hacer varias entrevistas de posibles candidatos, se decantó por una chica que vivía en Los Ángeles. Ella quería esa camiseta para hacer partícipe a su familia de su proceso oncológico y que estuvieran listas para el día del cáncer de mama (en octubre de 2020).

 

Lo que no se imaginaba es que las conocidas de su familia también querían la camiseta. Empezó por hacer 200 más para vender y ¡ahora lleva miles de camisetas vendidas! Las camisetas las dona a asociaciones para que éstas las vendan y puedan recaudar fondos para pacientes. Su proyecto solidario ha crecido tanto que ahora donan sujetadores, prótesis mamarias y almohadas. Estas almohadas las hace llegar gratuitamente por todo Colombia con el precioso lema “te abrazamos con el corazón».

 

Lorena ha enfocado su proyecto a lugares de bajos recursos y rurales. Además, hace una labor increíble de concienciación y ha creado grupos de encuentro para pacientes que están pasando por lo mismo. Ayuda principalmente a Colombia, pero se está expandiendo a más países (¡incluida España!). El lema de su proyecto es “somos más fuertes de lo que creemos” y su página de Instagram se llama igual, pero en inglés: Stronger than we know.

 

Lorena es una mujer con mucha vida por delante y con una familia maravillosa. Su esposo ha sido su enfermero, cocinero, peluquero, cuidar, ¡todo! Su hija y la gente que ha conocido durante este proceso que son amigos de verdad, le dan ánimos cada día y la hacen sentirse agradecida con la vida por esta segunda oportunidad.

 

A pesar de no haber pedido ayuda psicológica, acude a un grupo de apoyo que representa un bastón para seguir adelante. En este grupo de apoyo no se habla de la parte médica, sino de las experiencias de cada uno y se comparten consejos que puedan aportar valor. Curiosamente, llegó a este grupo por unos tamales. Ella había encargado unos tamales para el fin de año que le diagnosticaron el cáncer, así que el día 26 llamó a la señora del restaurante para cancelar el encargo, y ésta la derivó al grupo de apoyo. ¡Ahora Lorena es quien lidera y da apoyo a quien lo necesita!

 

A día de hoy, Lorena valora cada segundo de su existencia y disfruta de esta segunda oportunidad al máximo. Aprecia las pequeñas cosas del día a día y atesora los grandes momentos que le brinda la vida.

 

La compañía de su hermosa familia y sus grandes amigos, han permitido a Lorena conseguir la fuerza necesaria para seguir ayudando a otras mujeres con cáncer de mama en todo el mundo, ¡gracias por haber creado Stronger than we know!

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