Ensayos clínicos con los últimos tratamientos de cáncer de pulmón

Accede a terapias innovadoras que pueden ser compatibles con tu diagnóstico

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Índice

¿Cómo se trata el cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón es uno de los tumores más estudiados a nivel mundial, lo que ha dado lugar a diversas opciones terapéuticas ampliamente utilizadas en la práctica clínica. El tratamiento aplicado dependerá del tipo y etapa del tumor, así como de la salud general y función pulmonar del paciente. Se distinguen dos tipos principales de tumores: el carcinoma de células no pequeñas, que representa aproximadamente el 85% de los casos, y el carcinoma de células pequeñas o carcinoma microcítico de pulmón, que corresponde al 15% restante.

Tratamiento del cáncer de pulmón de células pequeñas

El cáncer de pulmón de células pequeñas se suele clasificar como estadio limitado o estadio extenso. La quimioterapia es el tratamiento principal, y el tratamiento adicional depende del estadio de la enfermedad.

 

  • Estadio limitado (sin metástasis a distancia): el cáncer está localizado en el pulmón donde se empezó a formar, extendiéndose ocasionalmente al área entre los pulmones o hasta los ganglios linfáticos por encima de la clavícula, por lo que la radioterapia podría ser una opción de tratamiento. La cirugía para extirpar el tumor y los ganglios linfáticos es poco común y se realiza sólo en casos muy favorables, seguida generalmente de quimioterapia. El tratamiento convencional implica quimioterapia combinada con radiación al pecho administradas al mismo tiempo (quimiorradiación concurrente).

 

  • Estadio extenso (con metástasis): el cáncer se ha diseminado más allá del área entre los pulmones hacia otras partes del cuerpo como los huesos, el cerebro o la médula ósea. El plan de tratamiento puede incluir cirugía, quimioterapia y radioterapia. Por lo general, el primer tratamiento es quimioterapia, posiblemente combinada con inmunoterapia. Si el cáncer responde favorablemente al tratamiento inicial, se puede administrar radiación en el pecho. En caso de que el crecimiento del cáncer en los pulmones cause síntomas como dificultad para respirar o sangrado, la radioterapia u otros tipos de tratamiento, como cirugía láser, pueden ser útiles en algunos casos.

 

En aproximadamente la mitad de las personas con cáncer de pulmón microcítico, el cáncer con el tiempo se propagará al cerebro si no se toman medidas preventivas. Por esta razón, es posible que se administre radioterapia a la cabeza (irradiación craneal profiláctica o PCI) para tratar de evitar esa metástasis.

Tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas

Las opciones de tratamiento para el cáncer de pulmón no microcítico se basan principalmente en la etapa (extensión) del cáncer, aunque otros factores, tales como la salud general de la persona y la función pulmonar, así como ciertas características del cáncer en sí, también son importantes.

 

  • Estadio oculto: son carcinomas pequeños, no visibles en radiografías y superficiales a nivel endoscópico, con superficie menor a 2 cm y bien delimitados. Por lo general, están en etapa temprana y no invaden más allá del cartílago bronquial. Se realizan broncoscopias y otros estudios periódicamente para detectar la presencia de tumores. El tratamiento dependerá de la etapa en la que se encuentre el tumor.

 

  • Estadio 0 (carcinoma in situ): el cáncer está localizado y suele tratarse con cirugía. Las opciones de tratamiento incluyen:

    • Cirugía (resección en cuña o resección segmentaria).

    • Existen alternativas a la cirugía para los tumores ubicados en un bronquio o cerca de éste como la terapia fotodinámica, electrocauterización, criocirugía o cirugía láser.

 

  • Estadio I: el tumor mide menos de 3 cm y no se ha extendido a los ganglios linfáticos u otros órganos. Las opciones de tratamiento para esta etapa incluyen:

    • Cirugía: es el tratamiento principal y puede ser mediante lobectomía, segmentectomía o resección en cuña, dependiendo del tamaño y la condición del paciente.

    • Quimioterapia adyuvante: se administra después de la cirugía para reducir el riesgo de recurrencia en pacientes con mayor riesgo.

    • Segunda cirugía o radioterapia: si se encuentran márgenes positivos en el tejido extirpado o para asegurar la completa eliminación del cáncer.

    • Inmunoterapia y quimioterapia antes de la cirugía: para cánceres de etapa I con amplitud de 4 cm. Se podría requerir terapia adicional después de la cirugía según de los hallazgos durante la operación.

    • Radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) o ablación por radiofrecuencia: son opciones para pacientes no aptos para cirugía.

 

  • Estadio II: el tumor ha alcanzado los ganglios linfáticos cercanos al tumor (en la raíz del mismo pulmón). Después de la cirugía, se aplicará un tratamiento que puede consistir en inmunoterapia o una combinación de quimioterapia con radioterapia.

    • Cirugía: se realiza lobectomía, resección en manga o neumonectomía para extirpar el cáncer y los ganglios linfáticos afectados.

    • Quimioterapia adyuvante: se administra después de la cirugía para eliminar posibles células cancerosas restantes. La inmunoterapia también puede ser una opción.

    • Inmunoterapia y quimioterapia antes de la cirugía: para tumores mayores de cuatro centímetros.

    • Terapia dirigida: es un tratamiento que se enfoca en las proteínas que regulan el crecimiento y diseminación de las células cancerosas. A medida que los investigadores comprenden mejor los cambios en el ADN y las proteínas que desencadenan el cáncer, se mejora la capacidad de diseñar tratamientos específicos para estas proteínas. Estas terapias pueden ser una opción para tratar el cáncer en etapas iniciales, como los inhibidores del EGFR que actúan en tumores con mutaciones en el gen EGFR.

    • Radioterapia: si el paciente no es apto para cirugía, la radioterapia puede ser utilizada como tratamiento principal.

 

  • Estadio III: el tumor se ha propagado a ganglios linfáticos distantes al tumor o ha invadido tejidos cercanos no pulmonares, como vasos entre los pulmones, corazón o esófago. El tratamiento puede incluir una combinación de radioterapia, quimioterapia y/o cirugía. Otras opciones terapéuticas pueden ser la inmunoterapia o terapias dirigidas.

 

  • Estadio IV: la enfermedad se ha diseminado a otras partes del cuerpo, generando metástasis en órganos como el cerebro, huesos, glándulas suprarrenales, pulmón opuesto e hígado. Las opciones de tratamiento son similares al estadio III, pero pueden incluir terapia fotodinámica o láser para aliviar los síntomas.

 

Para cánceres que se han propagado ampliamente por todo el cuerpo, se realizan pruebas al tumor antes de iniciar cualquier tratamiento para identificar ciertas mutaciones genéticas (como en los genes EGFR, ALK, ROS1, BRAF, RET, MET o NTRK). Si se encuentra alguna mutación en las células cancerosas, la primera línea de tratamiento probablemente será un medicamento de terapia dirigida.

 

En la mayoría de los otros cánceres que se han diseminado, la quimioterapia suele ser parte del tratamiento principal, siempre y cuando la persona esté lo suficientemente saludable para recibirla. Esta quimioterapia podría combinarse con inmunoterapia o terapia dirigida.

 

Líderes en la investigación clínica, como el Dr. Javier Cortés, consideran que los ensayos clínicos pueden ser la mejor opción terapéutica disponible en muchas ocasiones. La investigación sigue avanzando, desarrollando nuevos tratamientos con el objetivo de brindar una atención más precisa y personalizada a cada paciente. Aunque muchas de estas terapias aún no están aprobadas como terapia estándar, los ensayos clínicos brindan la oportunidad de acceder y beneficiarse de los últimos tratamientos para el cáncer de pulmón en investigación.

El ensayo clínico: la oportunidad para recibir los últimos tratamientos para el cáncer de pulmón y sus metástasis

Los ensayos clínicos desempeñan un papel crucial en la investigación del cáncer de pulmón, ya que contribuyen al aumento del conocimiento sobre esta neoplasia. Identificar nuevos tipos de tumores permitiría desarrollar fármacos más precisos y ofrecer el tratamiento actual más adecuado para cada paciente. Dado que estos cánceres son difíciles de tratar, participar en estudios médicos con medicamentos y combinaciones novedosas de quimioterapia, así como otros tratamientos recientes, podría ser una opción beneficiosa para algunas personas. Muchos de estos tratamientos aún no están aprobados para su uso habitual, por lo que los ensayos clínicos representan una oportunidad para acceder a estas nuevas terapias.

 

Los pacientes que participan en ensayos clínicos, en cualquier etapa del tratamiento, pueden beneficiarse al tener acceso a los últimos tratamientos para el cáncer de pulmón en investigacióno recibir un seguimiento más cercano por parte del personal médico.

Últimos tratamientos en investigación para el cáncer de pulmón

La investigación médica busca constantemente mejorar los tratamientos para el cáncer de pulmón, en todos sus tipos y estadios. Los estudios evalúan nuevos fármacos, enfoques y métodos de prevención y diagnóstico.

 

Participar en ensayos clínicos brinda la oportunidad de acceder a tratamientos novedosos y prometedores antes de que estén disponibles en los servicios de sanitarios. Algunas de las líneas de investigación son:

 

  • Terapia dirigida: es la base de la medicina de precisión. Los investigadores están avanzando en la comprensión de los mecanismos internos que controlan el crecimiento y propagación de células del cáncer de pulmón. Esto ha llevado al desarrollo de nuevos fármacos de terapia dirigida, algunos de los cuales ya se utilizan para tratar el cáncer de pulmón no microcítico. Las metástasis cerebrales son frecuentes y suelen tener resultados desfavorables. Sin embargo, nuevos medicamentos probados en estudios clínicos muestran resultados prometedores en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico que presentan un cambio en el gen EGFR y metástasis cerebrales. Se ha observado que estos medicamentos pueden cruzar la barrera hematoencefálica. En los próximos años, habrá terapias genéticas dirigidas para el carcinoma pulmonar, con menor toxicidad y mayor eficacia contra el tumor.

 

 

  • Inmunoterapia: muestra resultados prometedores en el cáncer de pulmón y se sigue investigando para fortalecer el sistema inmunitario contra esta enfermedad. Para evitar ser atacadas, las células cancerosas utilizan ciertos «puestos de control» que mantienen al sistema inmunitario bajo control. Sin embargo, nuevos medicamentos que bloquean las proteínas PD-L1 o PD-1, presentes en células inmunitarias llamadas células T, pueden ayudar al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células cancerosas. Algunos de estos medicamentos, como el pembrozulimab o el durvalumab (entre otros), ya están aprobados para su uso en el cáncer de pulmón no microcítico avanzado.

 

  • Mejoras en cirugía: se busca aumentar la eficacia y reducir efectos secundarios. Los médicos estudian la viabilidad de usar cirugía torácica asistida por video (VATS) para tumores más grandes. Además, se evalúa si la cirugía asistida por robot es más beneficiosa que la cirugía tradicional actual para el cáncer de pulmón.

 

  • Métodos avanzados de detección y localización: detectar el cáncer de pulmón en etapas tempranas permite un tratamiento más efectivo. Se investigan mejores técnicas, como pruebas genéticas y análisis de sangre, para diagnosticarlo en esta etapa.

           

Además, los investigadores estudian el uso de nuevas técnicas de imagenología, como la tomografía computarizada cuatridimensional (4DCT), para mejorar el tratamiento. La 4DCT ayuda a los médicos a suministrar radiación con mayor precisión al determinar la localización exacta del tumor durante cada fase del ciclo respiratorio.

Ensayos clínicos que buscan mejorar el actual tratamiento para el cáncer de pulmón

Otro objetivo de los estudios es mejorar la eficacia de los tratamientos del cáncer de pulmón. Esto se consigue combinando distintos fármacos orientados a mejorar la calidad y esperanza de vida de los pacientes. Un ejemplo de esto último sería la administración de varias terapias dirigidas en el caso del cáncer de pulmón no microcítico, en la que se estudia la combinación de dos terapias dirigidas para bloquear las mutaciones EGFRm y MET y, de esta forma, intentar frenar el progreso de la enfermedad.

 

También se están llevando a cabo ensayos clínicos para encontrar formas mejores de reducir síntomas y efectos secundarios de los tratamientos actuales del cáncer de pulmón, con el propósito de mejorar el bienestar y calidad de vida de los pacientes.

Ensayos clínicos que buscan mejorar el actual tratamiento para el cáncer de pulmón

Como norma general, los tratamientos convencionales se consideran efectivos y son administrados a la mayoría de pacientes. Sin embargo, los seres humanos somos únicos y ese rasgo diferencial también se traslada a tumores y metástasis. Estas singularidades que nos diferencian impulsan ensayos que no buscan comparativas entre fármacos, sino administrar el tratamiento más preciso y adaptado a cada paciente. Más personalización terapéutica significa más supervivencia y más calidad de vida.

Referencias

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